El problema de la superficialidad

Por Alejandro Cao de Benós

representante-pyongyang-espana-alejandro-cao_77252520_147319_1706x1280Hace unos días recibí una invitación por parte del Ateneo Social Republicano-MSR para dar una charla sobre Corea en su sede de Valencia.

Decidí poner la siguiente cuestión en mi muro de Facebook, que es público y en el que cualquier persona puede participar:

“Consulta popular: el Ateneo Social Republicano-MSR me solicita una charla sobre Corea en su sede de Valencia. Sería abierta al público y limitada al aforo. Quisiera conocer opiniones, a favor, en contra y argumentación correspondiente. Muchas gracias.”

En apenas tres días recibí 200 comentarios, unos 300 mensajes privados relacionados y el número de personas a las que ha llegado superan las 20.000.

Cuando recibí la propuesta lo primero que hice fue buscar la máxima información posible sobre el MSR, sus actividades, sus problemas internos y los principios ideológicos en los que se sustenta.

Comprobé los nexos y el cariño que tienen a Amanecer Dorado en Grecia, así como Pablo Iglesias se lo tenía a Tsipras hasta que le hizo “la cobra” en el Parlamento Europeo.

No dudo que el interés del MSR sobre la RPD de Corea sea genuino y que sus afiliados quieran conocer otros sistemas sociales que defienden la soberanía nacional, su tradición y cultura para reafirmarse en estos aspectos, pero en el fondo existe un mismo ideario fascista, basado en la expansión imperialista, la superioridad racial y el desprecio a las minorías sexuales o religiosas.

Y que quede claro para los simplistas hippies: el que esté en contra de la importación materialista y decadente de los EEUU no significa que odie a los norteamericanos (nuestra asociación, la KFA, tiene miles de miembros allí). El que dé una solución a la inmigración ilegal no significa que sea un racista, pues la KFA tiene socios en 120 países del mundo por algún motivo.

La persona que solicita legalmente el ingreso en otro país debe aceptar las leyes y el gobierno del país de acogida y no imponer las que se trae del país de origen. Por lo tanto, un país socialista puede aceptar a personas de cualquier raza en condiciones de igualdad, siempre que la persona que se naturalice respete la cultura y tradición de su nuevo hogar.

Mi opinión personal es que el tercerposicionismo es una simple reinvención del fascismo, que fue diezmado tras la Segunda Guerra Mundial y que busca enmascararse para sobrevivir en las corruptas sociedades capitalistas.

A propósito, Stalin no fue sólo un gran líder que venció al nacional-socialismo y liberó los campos de concentración, además fue de los pocos que ayudó a Corea desinteresadamente y que nunca presionó a nuestro Gran Líder Kim Il Sung para que se convirtiera en un satélite de la URSS (cosa que sí intentaron elementos traidores como Nikita Jruschov o Deng Xiaoping). Y para los dogmáticos: recuerden el Pacto Molotov-Von Ribbentrop.

Cualquier persona que crea en el socialismo democrático y popular, en el que el pueblo es dueño de todo (opuesto al fascismo, que argumenta la necesidad de la guerra y el expansionismo continuo), en la unión y humildad por encima del individualismo (opuesto al fascismo que dice que el hombre ideal debe ansiar el poder), y que a la vez se sienta español, patriota y nacionalista, no tiene lugar en el MSR. Ni creo tampoco que en España exista algo así en el espectro político, por lo que dicho sujeto debería crear un nuevo partido político.

Lo único en lo que se parecen un fascista, nacional-socialista o nacional-bolchevique a un comunista revolucionario es en su cercanía al honor, el orden y la disciplina, militar y social. Porque ni siquiera la identidad nacionalista tiene un mismo propósito. Mientras el socialista defiende su patria y cumple el deber internacionalista apoyando a otras naciones (como Corea hizo en Egipto, Vietnam o Mozambique), el nacional-socialista apela a su superioridad racial para expandirse y subyugar a las “Untermensch” (razas inferiores).

Así que, tras investigar personalmente, decidí que no iría. Pero la superficialidad ideológica que se vive en la sociedad capitalista hizo creer a muchos que me basaría en los comentarios para tomar una decisión.

Uno de los motivos para no hacer la charla en el MSR es que si trasladamos una parte de los comentarios en Facebook a la realidad, esa charla potencial se convertiría en una batalla campal.

Mi principal propósito con la consulta era hacer una radiografía a la política de Twitter que se vive hoy en día. A la política basada en la superficialidad (subproducto del propio capitalismo). Hay unas pocas personas que estaban a favor o en contra que mostraban educación, respeto y conocimiento, mientras que la mayoría se dedicaban a lanzar insultos.

Lo peor: leer a supuestos “comunistas” amenazándome a mí u otra gente de la KFA por lanzar una pregunta. Y me parece ridículo que tenga que recibir esos mensajes de esa gente “de izquierdas”, cuando el MSR ha extendido una invitación y a mí ninguno de ellos me ha amenazado. Tengo 5 amenazas de muerte denunciadas en España (con tiro en la nuca y tal…) y ninguna de ellas proviene de la ultraderecha.

Tan criminales me parecen los fascistas que golpean a un mendigo o a un homosexual como los anarquistas que, pretendiendo ser comunistas, amenazan con pegar a algún amigo mío porque yo he hecho una pregunta. Con falsos “camaradas” como estos, ¿quién necesita enemigos?

Y es que lo cortés no quita lo valiente. Me consta que en charlas que he dado (incluso en el PCPC) ha acudido público falangista, y algunos se tiraron de los pelos mientras que a mí me parece normal que la gente se quiera informar. No me importa para nada dialogar con cualquier persona aunque nuestra ideología sea muy diferente.

Si la gente abriera un poco más su mente entendería cómo nuestro líder Kim Il Sung llegó a unir a comunistas de varias tendencias, religiosos budistas y cristianos, empresarios e incluso convirtió en revolucionarios a filo-fascistas que sirvieron al Imperio Japonés.

Recuerdo que el actual rey de Camboya, Norodom Sihamoní, se educó en la RPD de Corea y estuvo refugiado por nuestro Gran Líder Kim Il Sung cuando los Jemeres Rojos intentaron asesinarle a él y a su familia. Pero claro, para un dogmático que se cree portavoz de Marx eso convierte a Corea en “monárquica”.

En realidad no tienen ni idea de que el padre, Norodom Sihanouk, era cien veces más partidario del socialismo auténtico en Camboya que cualquiera de los que en estos últimos días se han comportado como barriobajeros. Y es que el llevar una camiseta del Che, al igual que una de Superman, no te convierte en él.

Infantilismo, fraccionalismo y superficialidad. Tres motivos por los que no es posible una revolución socialista en España. Me piden a diario que establezca un partido político y aquí una muestra del por qué, en estos momentos, es inútil.

Lo repito para aquellos que se montan sus películas: soy antifascista y mi ideología se enmarca en el kimilsungismo-kimjongilismo ortodoxo (eso implica no ser dogmático). Por ello, mi agradecimiento a todos los que han aportado conocimiento y argumentos desde ambos lados con respeto. Aunque la decline, agradezco la invitación del MSR, que también le habrá supuesto alguna crítica entre sus propias filas, y les invito a que acudan a cualquiera de mis otras charlas en lugares más asépticos, donde les responderé como a cualquier otro asistente que muestra un respeto por Corea.

Y para mis camaradas, amigos o conocidos que han sido “amenazados” por el hecho de conocerme o ser de la KFA y de que yo personalmente haya puesto esta pregunta, les aconsejo que se replanteen sus amistades. El argumento en contra de la violencia fascista se la podrían también aplicar a ellos mismos.

Saludos revolucionarios.