ACNC: Los EEUU deben cambiar su política sobre Corea

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Donald J. Trump, presidente electo de los EEUU en la noche electoral de ayer

Pyongyang, 9 de noviembre (ACNC)Hace poco, el director de Inteligencia Nacional de EEUU confesó que las sanciones de la Administración Obama a la RPDC están agotadas, reconociendo también que es imposible que renunciemos a las armas nucleares.

Esta declaración tiene una gran repercusión porque revela el carácter absurdo de la campaña de sanciones y aplastamiento contra la RPDC que vienen practicando los sucesivos poderes norteamericanos – incluida la Administración Obama – cuya derrota está reconocida.

Los medios de prensa norteamericanos y occidentales estimaron tales declaraciones como “realistas, positivas y francas”.

Las palabras del jefe de la inteligencia norteamericana, que apoya el establecimiento y la ejecución de las políticas de la actual administración norteamericana, se han revelado como la confesión clara del fracaso total de la política estadounidense sobre la RPDC.

El Imperio ha recurrido durante muchos decenios a la provocación política y militar, especialmente, al chantaje nuclear, a fin de exterminar a la RPDC – que avanza por el único camino de la independencia, el Songun y el socialismo.

Resultó un “fracaso estratégico” la “paciencia estratégica” de Obama, según la cual los EEUU esperan con paciencia, imponiendo sanciones y presión a la RPDC hasta que ésta se rinda renunciando a sus armas nucleares.

La demencial campaña anticoreana de EEUU y sus aliados ha traído el resultado contrario al esperado, como la elevación de la capacidad del ataque nuclear y el autofortalecimiento de la Corea Popular.

Los medios de prensa más importantes del mundo insisten en que se ha frustrado la política sobre Corea de la Administración Obama. “Hay que reconocer oficialmente a Corea del Norte como potencia nuclear y tratarles de la misma manera que a otras potencias nucleares” […] “Si el ganador de las elecciones presidenciales no cambia la dirección de su política hacia el problema nuclear norcoreano, los EEUU seguirán dándose cabezazos contra la pared”.

Vale la pena que los EEUU piensen con juicio, prestando oídos a la opinión pública que se extiende hasta el interior de la capa gobernante.

Ha llegado la hora de que los EEUU decidan de qué manera querían tratar con la segunda potencia nuclear de Oriente.

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