Comunicado de la KFA ante la decisión de España de expulsar al embajador de la RPDC

COMUNICADO CON MOTIVO DE LA DECISIÓN DEL GOBIERNO ESPAÑOL DE EXPULSAR DEL PAÍS AL EMBAJADOR DE LA RPDC

kfalogosmallUna vez más la libertad y los derechos de un Estado se ven coartados por una política internacional encaminada a destruir las relaciones de la República Popular Democrática de Corea con el resto de Estados del mundo.

El Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación del Gobierno de España ha comunicado hoy lunes 18 de septiembre de 2017 a nuestro Excelentísimo Embajador Sr. Kim Hyok Chol, que ha sido declarado “persona non grata” y le ha dado un plazo para abandonar el país antes del próximo 30 de septiembre de 2017.

Este tipo de medidas y acciones, únicamente para satisfacer los intereses de EEUU, sólo contribuyen a generar un ambiente con tensión y totalmente opuesto a lo que deberían ser las relaciones internacionales.

La actual política de los EEUU, junto con el Consejo de Seguridad de la ONU, vulnera los derechos fundamentales de cualquier Estado a tener un representante político del país para trabajar por una mejora de las relaciones diplomáticas y políticas.

Con acciones como estas es difícil pensar en que realmente se busca una solución pacífica a la Península de Corea. Maniobras como esta sólo responden a una actitud bélica y a una artimaña más de la política internacional para atacar el Estado de Derecho y la libertad de un país.

Desde el acuerdo de armisticio firmado por la RPDC y los EEUU el 27 de julio de 1953, la RPDC no ha dejado de creer y de trabajar por una reunificación pacífica con el Estado de Corea del Sur. Ninguna de estas acciones, sanciones internacionales o cualquier tipo de resolución política impedirá que el gran pueblo de la República Popular Democrática de Corea, en manos de nuestro Mariscal Kim Jong Un, siga trabajando por alcanzar los objetivos de desarrollo, progreso y libertad que el pueblo coreano se merece. No es comprensible ni entendible desde cualquier punto de vista diplomático que estas medidas adoptadas por el Gobierno español sean una solución, ni lo que el sistema internacional necesite actualmente.

Perú, México, Kuwait y ahora España impiden soluciones diplomáticas con la expulsión de nuestros embajadores cuando lo que realmente se necesita es todo lo contrario. En estos tiempos en los que las noticias corren de un lado al otro del mundo en espacios de tiempo ínfimos y la comunicación es más directa que nunca, se necesitan políticas de diálogo, de cooperación, de respeto, de colaboración y de discreción frente a la soberanía de cada Estado.

Desde la Asociación de Amistad con Corea (KFA) y el Grupo de Estudio de la Idea Juche (GEIJ) expresamos nuestra más sincera condena y repulsa a la medida adoptada por el Gobierno español. Mostramos todo nuestro apoyo incondicional a la Embajada de la República Popular Democrática de Corea y a los representantes de ésta alrededor del mundo.

Esperamos que los gobiernos que estén llevando a cabo estas medidas y la comunidad internacional replanteen sus decisiones frente a las políticas exteriores de cada uno, que abandonen la política del servilismo y reconozcan el trabajo que realizan nuestros embajadores y funcionarios internacionales.

18 de Septiembre de 2017

Anuncios

Declaración conjunta de las delegaciones de la KFA en América Latina

kfalogosmallFirman esta declaración las delegaciones oficiales de la Asociación de Amistad con Corea (KFA) en Argentina, Brasil, Chile, México y Perú.

El pasado jueves 7 de septiembre, el Ejecutivo Federal mexicano, a manos del presidente Enrique Peña Nieto, decretó a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores “persona no grata” y la expulsión del país al señor embajador extraordinario de la República Popular Democrática de Corea en el país azteca, Kim Hyong Gil, concediéndole 72 horas para abandonar México.

Las delegaciones de la KFA en Argentina, Brasil, Chile, México y Perú rechazan tajantemente la desafortunada decisión del Gobierno mexicano y lo consideramos un acto irresponsable e imprudente al tratar de deteriorar las relaciones bilaterales entre ambas naciones por el hecho de que México sigue ciegamente las órdenes impuestas por Donald Trump.

Creemos firmemente en que el camino correcto para la superación de las diferencias existentes es el diálogo mediante la diplomacia y no acabar con los medios que permiten llegar al entendimiento mutuo.

Instamos a las naciones de América Latina que mantienen relaciones formales y plenas con la RPDC a su continuidad, solicitando a los gobiernos latinoamericanos no sobreponer los intereses de los imperialistas ante las necesidades de nuestros pueblos, ya que esta acción efectuada por el Gobierno mexicano es una muestra de la actitud servil existente entre la administración de Enrique Peña Nieto y Donald Trump.

Manifestamos nuestra total solidaridad con la República Popular Democrática de Corea en la persona del señor embajador Kim Hyong Gil, así como hacia los integrantes de la embajada coreana en México, al igual que con el pueblo coreano que sabe enarbolar el camino del consenso popular.

América Latina, 10 de Septiembre de 2017

Saludamos y apoyamos a la RPDC y al pueblo coreano por su firmeza contra las sanciones, provocaciones y amenazas nucleares de EEUU

Nosotros, la Liga Internacional de Lucha de los Pueblos (LILP), admiramos y saludamos al Partido del Trabajo de Corea, a la República Popular Democrática de Corea (RPDC) y al pueblo coreano por defender su soberanía nacional, continuar de forma autosuficiente el desarrollo socialista y fortaleciendo su capacidad de disuasión nuclear y autodefensa. El imperialismo estadounidense expone burdamente su carácter agresivo y la inutilidad de sus intentos de intimidar al pueblo de Corea y al mundo con amenazas de guerra nuclear, con maniobras de guerra provocadoras, sanciones ilegítimas y una campaña de desinformación maligna y directa contra la RPDC.

Desde el pasado 21 de agosto hasta el 31 de agosto de 2017, el Comando de Fuerzas Combinadas del Ejército de EEUU y el Ejército surcoreano llevaron a cabo su “Ejercicio Ulchi Freedom Guardian” de carácter anual con aproximadamente 17.500 soldados estadounidenses participando junto a personal de todas las ramas del Ejército surcoreano y otros 7 aliados de EEUU, incluyendo soldados de Australia, Canadá, Colombia, Dinamarca, Nueva Zelanda, los Países Bajos y el Reino Unido. Este es el segundo de ya dos juegos de guerra anuales dirigidos por los EEUU y sus títeres del Sur de Corea designados para simular un ataque nuclear “preventivo” contra la RPDC así como una invasión y el descabezamiento de su dirección nacional.

Justamente la semana pasada, cazas y bombarderos del Ejército de EEUU llevaron a cabo operaciones militares en un campo de entrenamiento al este de Seúl. En esos aviones de combate había incluidos algunos bombarderos B-1B, capaces de realizar descargas nucleares. La RPDC ha pedido repetidamente a los EEUU que pongan fin a estos ejercicios militares de carácter despiadado y provocador en sus mismas puertas como intercambio por una moratoria en las pruebas balísticas de la RPDC pero los EEUU siempre lo han rechazado tajantemente. Pese a que las actitudes belicistas de EEUU desde que Trump alcanzó la presidencia se han calentado hasta el punto de que declarase que iba a desatar “una furia y fuego tales que el mundo nunca había visto antes” si la RPDC ponía en peligro a los EEUU. Su Secretario de Defensa, James “Mad Dog (Perro Loco)” Mattis, se hizo eco de sus declaraciones recientemente y afirmó: “Cualquier amenaza a los EEUU o a sus territorios, incluyendo Guam, o a nuestros aliados, será respondida con una respuesta militar masiva, una respuesta tan efectiva como abrumadora”. El Ministro de Defensa del régimen títere surcoreano apoyó las declaraciones llamando a un mayor desarrollo de las armas nucleares tácticas de EEUU en la Península Coreana.

Los medios occidentales están presentando este chisme estridente como una respuesta justificable a las recientes pruebas balísticas y nucleares. La RPDC ha hecho avances significativos en el desarrollo de su programa armamentístico este año, probando exitosamente un misil balístico intercontinental (ICBM) que puede alcanzar potencialmente las bases de EEUU en Guam o Alaska; una bomba de hidrógeno con una potencia estimada de al menos 100 kilotones que puede ser cargada en un ICBM; misiles de combustibles sólidos que reducen los tiempos de lanzamiento de horas a minutos; y baterías de misiles fortificadas que pueden ocultarse en bosques, bajo acantilados o abismos, debajo de los puentes, o ser posicionadas en otros lugares de lanzamiento que no son fácilmente localizables para los satélites enemigos.

El desarrollo del programa de armas nucleares de la RPDC es parte de su estrategia de disuasión y autodefensa contra la vieja política hostil de los EEUU contra la RPDC. Las bombas de EEUU asesinaron al 20% de la población y destruyó más ciudades en Corea del Norte entre 1950 y 1953 que en Japón y Alemania juntas durante la Segunda Guerra Mundial. Sin este desarrollo de las armas nucleares y los sistemas de lanzamiento de misiles, la RPDC se habría convertido en un objetivo fácil y directo para una agresión de alta intensidad como ha ocurrido en Irak, Libia o Siria.

El imperialismo de EEUU y sus títeres surcoreanos nunca han querido firmar un tratado de paz contra la RPDC desde el armisticio de 1953. Los EEUU nunca han reconocido diplomáticamente a la RPDC y han amenazado con su aniquilación desde su fundación en 1948. Han colocado a decenas de miles de tropas estadounidenses, sistemas de misiles, armas nucleares y otras armas de destrucción masiva en 15 bases en todo el Sur de Corea como amenaza constante a la existencia de la RPDC. Y aún con todo, los EEUU nunca han resuelto el problema de las ofensas a China y Rusia de desatar una guerra nuclear total contra la RPDC.

Pero los EEUU persisten en su esquema de presionar a China y Rusia para que se unan a EEUU y sus aliados en cortar todas las relaciones económicas con la RPDC. Trump está amenazando con cortar el comercio de EEUU con cualquier país que tenga cualquier tipo de actividad económica con Corea del Norte en vistas a provocar un colapso del país. Los EEUU amenazan con más sanciones, que serán acompañadas de un incremento de su presencia militar en la Península Coreana y con el desarrollo del THAAD en preparación de una guerra inminente, una invasión rápida y una estrategia de descabezar instantáneamente a la dirección nacional de la RPDC.

La LILP condena en los términos más fuertes el largo y continuo y record de la agresión imperialista de los EEUU, su bloqueo económico, sus provocaciones belicistas y el chantaje nuclear dirigido contra la RPDC. Mantenemos que el imperialismo de EEUU y sus títeres surcoreanos son responsables de la creación de una situación extremadamente volátil en la Península Coreana actualmente. Llamamos al pueblo coreano del norte y el sur a unirse y trabajar por la reunificación pacífica y la derrota de los esquemas decisivos del imperialismo de EEUU.

La LILP se posiciona firmemente en solidaridad y apoya vigorosamente al Partido del Trabajo de Corea y al pueblo coreano en su firmeza y defensa de su soberanía nacional, en desarrollo de su economía socialista autosuficiente, en la construcción de su capacidad de autodefensa, en la búsqueda de la reunificación pacífica del Norte y el Sur de Corea, por el reemplazo del acuerdo de armisticio por un tratado de paz y en busca de las condiciones globales para una mayor libertad, por la cooperación, la paz y el desarrollo contra el imperialismo de EEUU y toda la reacción.

La LILP llama a todos sus comités regionales, capítulos nacionales y organizaciones miembro a nivel global a llevar a cabo una campaña de información y protestas de masas en vistas a exponer, condenar y mostrar oposición a la persistente, hostil y agresiva política de los EEUU contra la RPDC y el pueblo coreano, al ya longevo y vigente bloqueo económico y demás sanciones, al incremento de la presencia militar que ha incluido armas nucleares y otras armas de destrucción masiva y ejercicios militares del imperialismo estadounidense, sus aliados imperialistas y los títeres surcoreanos en la Península Coreana, en las vecindades y en otras áreas más lejanas en la región de Asia-Pacífico.

Por José María Sison

Presidente del Comité Coordinador Internacional de la LILP