Entrevista a Alejandro Cao de Benós en el periódico español “La Razón”

representante-pyongyang-espana-alejandro-cao_77252520_147319_1706x1280Lleva un año sin poder viajar a Corea del Norte porque tiene su pasaporte retenido por las autoridades españolas. Sin embargo, Alejandro Cao de Benós asegura que tiene una relación diaria y sólida con el régimen de Kim Jong Un. Se intercambia llamadas y correos electrónicos a diario a través de canales encriptados para evitar los hackeos y sigue de cerca los éxitos militares de Pyongyang. Asegura que el sistema balístico ha sido completado y que puede golpear en cualquier punto de EEUU.

¿Qué supone para Corea del Norte la última prueba balística calificada de éxito no sólo por Pyongyang sino también por la comunidad internacional?

Sin duda ha sido un éxito absoluto ya que por fin Corea del Norte ha demostrado que nuestros misiles intercontinentales tienen una capacidad de alcance de 13.000 kilómetros, lo que pone a nuestro alcance cualquier punto de EEUU. Esto es algo muy relevante porque así podemos demostrar a Donald Trump que tenemos capacidad de respuesta ante un ataque unilateral por su parte.

Ante el hermetismo total sobre el estado real del arsenal norcoreano, ¿nos podría dar alguna pista de cuál es la situación?

El estado de nuestro arsenal está completado. Lo único que tenemos es una prueba atmosférica y no sé si se llevará a cabo porque tiene consecuencias medioambientales importantes, como ya se ha visto con las pruebas que han realizado con anterioridad los EEUU o Francia. A nivel balístico está demostrada la capacidad intercontinental de Corea del Norte. En cuanto a la nuclear, ya se han hecho 6 pruebas bajo tierra y algunas termonucleares con bomba de hidrógeno. Lo que nos falta es la prueba de superficie o atmosférica en la zona del Pacífico. Ésta se desarrollará en función de la actitud de Washington en los próximos meses.

¿Espera el régimen norcoreano una respuesta bélica por parte de EEUU?

Trump no puede ir a más y ya solo le queda una invasión unilateral. Las sanciones están al máximo, de hecho, somos el país más sancionado del mundo. Si no se produce un ataque, que no se va a producir porque son conscientes de la capacidad nuclear que tenemos, o si siguen negándose a mantener una conversación discreta entre nuestra delegación de Nueva York o el Departamento de Estado, lo que haremos será esa prueba termonuclear. Estamos preparados para todo.

¿Cuál es su capacidad nuclear?

Total. Pero nuestra capacidad nuclear no es de ataque sino defensiva. Jamás Corea atacará un objetivo civil. Una prueba con ojiva termonuclear es muy posible. Se realizaría en aguas internacionales sin determinar en el Pacífico. Hay que tener en cuenta que desde Occidente se continúa en pie con la Guerra de Corea. En 1953 se firmó un armisticio y desde entonces ningún Presidente de EEUU ha querido firmar la paz. Así que, oficialmente, estamos en guerra. La guerra existe y es real. Hace pocos días, EEUU realizó maniobras militares con tres portaaviones nucleares y 11 fragatas junto a otras tropas con sus países satélites como Corea del Sur o Australia en nuestras fronteras, no en Alaska. Por lo tanto las provocaciones y el lanzamiento de bombas en nuestras fronteras se producen de manera regular y basta con que haya un error de cálculo para que se desate una guerra. La tensión nuclear está omnipresente por culpa de EEUU, que están empeñados en controlar toda la zona de Asia-Pacífico. Es parte de su plan desde la Administración Obama.

¿Es cierto que Kim Jong Un podría estar aumentando sus pruebas balísticas y nucleares para presionar a EEUU y que se sienten a negociar?

Nuestro Líder no hace esto para presionar a negociar. Así no funciona nuestro Gobierno ni nuestra ideología. Es lo mismo que dicen sobre la dependencia que tenemos de China. Trump creía que Pekín obligaría a Corea a convertirse al capitalismo, como si fuéramos un títere de China. Ahora ya ha quedado demostrado que no es así. Conozco bien nuestro gobierno y esto no se hace para sentar a nadie en una mesa sino para prevenir una guerra. Para que no suceda lo que ocurrió en Libia, en Irak o el lanzamiento de “la madre de todas las bombas” en Afganistán. Para evitar esto tenemos que seguir desarrollando nuestra tecnología nuclear. Nosotros no somos pro-armas nucleares pero es la única forma que tenemos para defender la República. Nosotros estamos dispuestos desde siempre a firmar la paz definitiva y abrir relaciones diplomáticas con EEUU como se demostró durante la Administración Clinton, cuando se sentaron las bases para solucionar todos los problemas entre ambos países.

¿Cuáles son las condiciones para que Kim Jong Un se siente a negociar?

La clave es que para establecer una negociación no se imponga ninguna condición. No se nos puede exigir que nos desarmemos para negociar, porque EEUU tampoco lo va a hacer. Así que, que no nos pongan exigencias. Nosotros estamos dispuestos a sentarnos en cualquier momento con EEUU. China les está presionando para que se sienten, también lo hace Rusia, pero Trump no quiere. Él quiere imponer. Incluso el Ministro de Exteriores ruso habló claro para decir que si lo que quiere Washington es aniquilar a Corea que lo diga abiertamente. Trump ya ha dicho que no va a sentarse con Kim Jong Un. Por nuestra parte, está más que demostrado que queremos la paz. Eso sí, sin renegar de nuestro sistema político ni entregar nuestra soberanía.

Por lo tanto, se puede decir que no son Trump ni Kim Jong Un los más adecuados para solucionar la crisis actual con Corea del Norte…

Trump no es un líder que pueda conseguir esto, pero Kim Jong Un sí lo es. Nuestro Líder es capaz de ir a cualquier mesa, Trump no. Y ese es el problema. Yo lo estoy intentando desde nuestra delegación en Nueva York y a través de conversaciones que tengo con amigos de la Secretaría de Estado y el Ejército de EEUU que tampoco comparten simpatías por lo que está ocurriendo.

¿Existen contactos de bajo nivel entre ambos países? ¿Cómo son estas conversaciones?

Claro que existen contactos entre bambalinas entre ambos países. Se producen a través de la Oficina de la ONU y se negocia con los encargados de Asia-Pacífico. Pero públicamente Trump incluso ha desprestigiado a sus propios trabajadores que se esfuerzan en esta tarea. Los ha ninguneado. Sin embargo, creo que es posible. Veamos lo que pasó con el ex-presidente George W. Bush: él incluyó a Corea del Norte en la lista de “países terroristas” para bloquear su comercio. Entre 2001 y 2008, Bush emprendió la política del “Eje del Mal”. Fue muy agresivo, similar a lo que ahora hace Trump. Sin embargo, en 2008 llegó a un acuerdo, retiró a Pyongyang de esa lista e incluso terminó con los insultos a nuestro Dirigente Kim Jong Il, que se transformaron en respeto. Bush pegó un cambiazo al final de su legislatura, así que podría pasarle algo similar a Trump cuando vea que la presión y las sanciones no funcionan. Cuando compruebe que Corea se desarrolla cada vez más, que tiene un potencial nuclear mayor y que las sanciones no hacen nada y no lo harán – como así ha sido en los últimos 70 años – cambiará. Verá que negociar es su única salida, la única forma de salir de esta como un “héroe” al haber llegado a un acuerdo con Corea del Norte. Sería para él un rédito político en lugar de una derrota que podría demostrar que las sanciones no han valido para nada y que Corea ha reforzado su capacidad nuclear.

Dice que las sanciones no están afectando a Corea del Norte, pero lo cierto es que su economía está agonizando…

Las sanciones complican las cosas pero no sirven para nada porque en el sistema de comercio exterior las empresas quieren negociar y si no se puede hacer directamente se hará a través de terceros países, pero donde hay dinero hay negocio, el dinero mueve el mundo y siempre que haya vendedores y compradores habrá un mercado. Esta es la norma del capitalismo, que es la que se mueve en la mayoría de los países del mundo. Las sanciones complican nuestro comercio exterior pero no se puede detener nunca el comercio internacional de manera completa. Ni en la guerra más destructiva. La importación y la exportación siempre seguirán.

Ante este bloqueo comercial, ¿cómo se abastece material y tecnológicamente Corea para desarrollar su programa balístico y nuclear?

Corea ha venido desarrollando su programa nuclear desde el inicio de la nación. Nosotros fabricamos desde los sistemas GPS hasta el último tornillo que lleve un cohete. Todo es propio. Todo está hecho en el país: los submarinos, los tanques… Ésta ha sido la principal industria de la nación desde 1948. Corea salió de una guerra contra Japón para meterse en otra, por eso la prioridad siempre ha sido crear una industria de defensa, la industria pesada – que es la que respalda a la ligera – y esto, unido a nuestra ideología que se basa en el autoabastecimiento y la autonomía. Si EEUU te cierra el grifo te hundes en la miseria, así que para acabar con esa dependencia tecnológica y de armamento siempre hemos tenido nuestros propios recursos y científicos.

¿Cómo valora el papel de China? ¿Siente que ha dejado de lado a su tradicional aliado norcoreano?

China mira por sus intereses y el de su principal cliente, que es EEUU. China es un país capitalista y viven de eso, de vender al resto del mundo, por eso deben cumplir con las órdenes que vienen de EEUU. Ahora tampoco se pueden exceder porque los propios chinos pueden ver una sumisión hacia EEUU, que también quiere quedarse con una zona del Mar de China Meridional, por lo que hay otro conflicto de intereses. China está en una balanza de equilibrio complicado: por una parte quiere agradar a EEUU y a la comunidad capitalista internacional y por otra, no mostrar una sumisión que permita a EEUU avanzar en su influencia en Asia.

¿Ocupa Rusia los vacíos que deja China en la relación con Kim Jong Un?

Rusia, cada vez más, tiende hacia un poder nacionalista. Vemos como Putin apuesta más por políticas multilaterales dirigidas a defender su territorio y los de la antigua URSS, que han sido devorados por el imperialismo norteamericano donde han colocado sus bases y realizan maniobras militares con países de la región. Rusia es cada vez menos cercana a EEUU. Desde Corea se nota una mejoría, por lo tanto, en la relación con Moscú si lo comparamos con el pasado. Lo que se ha perdido con China lo está tomando Rusia en estos momentos.

FUENTE: Diario “La Razón”

NOTA: Se han corregido algunos fallos ortográficos y de redacción de la entrevista original para facilitar así la lectura de la entrevista.

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