Songun, pensamiento revolucionario de Kim Jong Il

160px-wpk_emblem-svgEl Songun fue la idea y práctica revolucionaria del Dirigente Kim Jong Il y su ideal y modo político. Estas palabras célebres del Máximo Dirigente Kim Jong Un significan que la idea y la política del Songun son el pensamiento y principal modo político del socialismo que pueden ser denominados sólo con el nombre de Kim Jong Il.

Anteriormente, no existió la palabra “Songun” en la Historia política mundial.

Al sistematizar la idea del Presidente Kim Il Sung de dar prioridad a las fuerzas armadas y los asuntos militares, el Dirigente la formuló como pensamiento revolucionario del Songun.

A mediados de la década de 1990, cuando llegó al extremo la ofensiva del Imperio Norteamericano para aplastar a la República Popular Democrática de Corea que avanzaba con la bandera socialista en alto, el Dirigente Kim Jong Il comenzó a practicar la original política del Songun.

Esta política se trata del principal modo político del socialismo que exige anteponer los asuntos militares a todos los demás en el principio de dar importancia y prioridad a las Fuerzas Armadas e impulsar victoriosamente la causa socialista tomando el Ejército Popular de Corea como grueso.

En base a ello, Kim Jong Il estableció el nuevo sistema de aparatos estatales con el Comité de Defensa Nacional como columna vertebral y resolvió el principio de dar prioridad a los asuntos militares todos los problemas surgidos en la Revolución y la construcción.

La política del Songun hizo posible consolidar por todos los medios la unidad monolítica, la cohesión entre militares y civiles y la trinchera ideológico-política.

Desempeñando el papel de abanderado tanto en el enfrentamiento anti-yanqui como en la construcción económica del socialismo, el EPC logró de manera múltiple y sucesiva los milagros y cambios de siglo.

El Songun, que sintetiza las proezas de toda la vida del Dirigente Kim Jong Il, es precisamente la independencia y la dignidad y constituye la bandera de la victoria final de la causa de la construcción de la potencia socialista.

FUENTE: Agencia Central de Noticias de Corea – KCNA

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La vía nacional al socialismo

Antes no eran pocas las personas que consideraban igual el socialismo en cada país. Sin embargo, al ver la realidad de que aunque recientemente en Europa el socialismo se desmoronó, en Asia y en América Latina su bandera sigue desplegada, comenzaron a rectificar su concepto. De modo particular, ante la gran superioridad y vitalidad que manifiesta el socialismo de nuestro país, han llegado a tener un nuevo concepto de lo que es el auténtico socialismo. Desde luego que toda sociedad socialista, independientemente de qué país se trate, es una sociedad más avanzada, completamente diferente a la explotadora que ha existido a lo largo de la Historia de la Humanidad, y como tal es superior a la capitalista. Pero sus ventajas se manifiestan de manera diferente según la idea rectora en que se apoya.

Antes, numerosos países que construían el socialismo con el marxismo-leninismo como guía rectora aplicaron tales como eran las tesis que Lenin planteara hace muchos años y trasplantaron mecánicamente las experiencias de la URSS. Podemos citar como ejemplo representativo a los países de Europa del Este, que estuvieron ocupados por la Alemania fascista durante la Segunda Guerra Mundial y después de ser liberados por el Ejército soviético tomaron el camino del socialismo, con el apoyo de la URSS. Estos países, por haber considerado como acato del principio revolucionario y el internacionalismo aceptar incondicionalmente las tesis marxistas-leninistas y las experiencias de la Unión Soviética, introdujeron el socialismo de tipo soviético tal como era. Huelga decir que es imposible negar las históricas proezas y las experiencias de la URSS, ese país que en el mundo fue el primero en construir el socialismo. Pero sus experiencias fueron, en todo caso, la expresión de las condiciones históricas de aquel entonces y de la realidad concreta de la URSS. Las experiencias de ese país no podían adaptarse plenamente a la realidad de otros países porque habían sido acumuladas mientras construía el socialismo sola y por primera vez, bloqueada por los imperialistas. En vista de que la época cambia y la realidad concreta de cada país es diferente, si se absolutizan y aceptan de manera dogmática las experiencias, no es posible construir debidamente el socialismo. Sin embargo, los países de Europa del Este trasplantaron el socialismo de tipo soviético, por eso éste no pudo manifestar su superioridad en la debida forma.

En un tiempo, en nuestro país, los fraccionalistas anti-Partido y los contrarrevolucionarios, contaminados por el dogmatismo y el servilismo a la gran potencia, insistieron en establecer un poder de tipo soviético y ejercer la democracia popular a la manera soviética. Este planteamiento, por supuesto, no estaba acorde con las demandas de nuestro pueblo ni con la realidad de nuestro país. En Corea, que era una atrasada sociedad colonial y semifeudal, no era posible aceptar por entero las teorías marxistas presentadas teniendo como premisas las condiciones socio-históricas de los países europeos donde el capitalismo había avanzado, ni las teorías leninistas planteadas teniendo como premisas las condiciones de Rusia con el capitalismo medianamente desarrollado. De acuerdo con las condiciones socio-históricas en que se encontraba nuestro país, tuvimos que pensar con nuestra propia cabeza y resolver con nuestras propias fuerzas todos los problemas presentados en la Revolución. Nuestra realidad -después de liberado el país fue dividido en norte y sur y emprendimos la construcción de una nueva sociedad enfrentados cara a cara con los imperialistas norteamericanos-, demandaba apremiantemente que resolviéramos todas las cuestiones en la Revolución y la construcción, ateniéndonos a nuestras condiciones. Esta exigencia del desarrollo de la Revolución se realizó plenamente gracias a que el Presidente Kim Il Sung planteó sobre la base de la Idea Juche la línea y la política original acorde con las aspiraciones de nuestro pueblo y la realidad de nuestro país.

Dirigente Kim Jong Il (1942-2011)