Opinión: “Donald Trump y Kim Jong Un, pocas nueces y un ganador”

La gran expectativa se ha cumplido. El accidentado camino a la cumbre entre EEUU y Corea del Norte al fin se realizó tal como se había planificado por ambos gobiernos. Ha habido una declaración muy genérica de buenas intenciones, y ambas delegaciones han dado muestras de satisfacción por lo logrado.

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El Presidente Kim Jong Un y el Presidente Donald Trump, momentos antes de la Cumbre RPDC-EEUU del pasado 12 de junio en Singapur.

Pero en realidad, ¿se ha logrado algo? No es fácil contestar a esta sencilla pregunta. La respuesta puede ser distinta según de qué lado de la mesa uno se encuentre.

Corea del Norte ha logrado arrancarle a Trump una promesa de no efectuar más maniobras militares conjuntas con Corea del Sur, y Trump se ha ufanado de todo el dinero que se ahorrará con ello. La República Popular Democrática de Corea (RPDC) ya ha ganado con esa declaración, y sobre todo con haber conseguido que el Imperio haya tenido que reunirse con Kim. Sin duda, no es un éxito menor.

Pero, ¿cómo se consiguió este resultado? Se consiguió mediante la amenaza de utilizar armas nucleares contra el territorio imperial, contra Guam y las islas Hawaii. El tener armas nucleares operativas es lo que ha hecho bajar la cabeza al Imperio y acceder a entablar negociaciones.

La Corea Socialista es un pequeño país que ha sufrido todo tipo de provocaciones por parte de los EEUU, además de haber sido atacado y casi destruido por la política imperial de los EEUU, y eso ha sido lo que ha llevado a ese país a construir armas poderosas con las que defenderse ante la posibilidad cierta de ser atacados nuevamente por el Imperio Norteamericano.

Y eso precisamente es lo que el Estado norcoreano deberá tener presente ahora. Ya el gobierno de Bill Clinton había firmado un acuerdo con la Corea Socialista por el cual debía entregar diversos insumos a Corea del Norte, además de petróleo, y el compromiso de firmar un tratado de paz que pusiera fin al estado de guerra luego del armisticio de 1953, y que los EEUU no cumplieron jamás. Es decir, que el incumplimiento de los compromisos adquiridos es una práctica común de los gobiernos estadounidenses. Se sabe que la palabra del Imperio no vale nada, y hemos tenido una demostración palpable de ello cuando Trump decidió salir del acuerdo con Irán de no proliferación de armas nucleares mediante el control del enriquecimiento de uranio por parte de la OIEA, y el incumplimiento de lo firmado por él mismo en Canadá en el G7, y la denuncia de lo firmado al día siguiente desde el avión presidencial en viaje a la cumbre de Singapur.

El Estado norcoreano tiene un seguro de vida gracias a la posesión de las armas nucleares, y ha acumulado suficiente experiencia a través de los años como para saber que, bajo ningún concepto, debe desprenderse de ellas.

Pero la Corea Socialista sabe que sus vecinos (Corea del Sur, China, Rusia y Japón) están demasiado cerca como para salir indemnes de un ataque nuclear sobre su territorio, y objetivamente, juegan a su favor.

La RPDC sabe también que tanto China como Rusia están interesadas en mantener a los EEUU lejos de sus fronteras por su propia seguridad, y que esos dos Estados ya no practican lo que se llamó “política de apaciguamiento” con los EEUU, y que ahora confrontarán con el Imperio en defensa de sus intereses. La ecuación se viene resolviendo a favor de la RPDC. Trump está practicando la misma política que practicaron hace ya más de 70 años otros gobiernos republicanos, que consistía en mantenerse lejos de los “problemas” euroasiáticos: RPDC 1, EEUU 0.

Por Darío Herchhoren

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15 de Junio: el ideal de la reunificación independiente y la gran unidad nacional

Han transcurrido 18 años desde que diera a luz la histórica Declaración Conjunta del 15 de Junio. Hoy también los coreanos rememoran con gran emoción la época de la reunificación que se abrió en la Península Coreana una vez aprobado dicho documento.

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El Dirigente Kim Jong Il, por la parte Norte; el Presidente Kim Dae Jung, por la Parte Sur. Juntos, estrechan sus manos en señal de amistad el 15 de Junio de 2000 en Pyongyang.

Las relaciones de desconfianza y enfrentamiento entre el Norte y el Sur de Corea que perduraron durante más de la mitad del siglo se convirtieron bruscamente en las de reconciliación y cooperación, se activaron las conversaciones y contactos en diversas ramas y se efectuaron con solemnidad los grandes festivales nacionales con la participación de los compatriotas del Norte y el Sur y en ultramar en los días conmemorativos como el 15 de Junio y el 15 de Agosto (Día de la Liberación del País). Se ligaron las líneas ferroviarias y carreteras cortadas entre el Norte y el Sur, se abrieron las rutas marítimas y aéreas por las que viajaron los deportistas y artistas del Norte y el Sur, y tuvieron lugar las exhibiciones de materiales históricos, seminarios de los historiadores y exposiciones de fotos, todos estos auspiciados por ambas partes. En los torneos internacionales, los deportistas del Norte y del Sur, precedidos por la bandera de la reunificación, entraron en el lugar de la ceremonia de inauguración y las hinchadas de ambas partes cooperaron para estimular a sus jugadores, demostrando al mundo que el Norte y el Sur son una nación homogénea con la misma sangre, idioma y cultura.

El cambio notable en las relaciones intercoreanas, el inicio de la época de la reunificación del 15 de Junio, fue un fruto alcanzado gracias a la Declaración Conjunta que se afirma en la voluntad de lograr tanto la reunificación del país como la coprosperidad nacional con la fuerza unida de los coreanos.

Este documento constituye el gran programa de la reunificación independiente, pues señala las vías para rechazar a las fuerzas foráneas, mejorar las relaciones Norte-Sur y reunificar el país con la fuerza unida de la nación.

La Declaración del 4 de Octubre, adoptada en 2007, sirve de guía para la acción de la era de la reunificación independiente que reafirma el espíritu principal de la Declaración del 15 de Junio y señala a todas luces las tareas para ejecutarla. El ideal de “Entre nosotros, los connacionales” encarnado en las dos Declaraciones, es precisamente el de la independencia y la unidad nacional, y su justeza y vitalidad se demostraron sin reservas en la práctica del movimiento de la reunificación de la patria.

El compañero Kim Jong Un llevó adelante dichas declaraciones que reflejan la noble voluntad del Dirigente Kim Jong Il aspirante a la reunificación independiente, conforme a la exigencia de la nueva era histórica, y realizó las sempiternas proezas que brillarán eternamente en la Historia del movimiento de la reintegración de Corea.

Hace unos meses, se marchó a la parte sureña de Panmunjom considerado como un símbolo de la división nacional, sostuvo un encuentro Cumbre Norte-Sur y dio a luz la Declaración de Panmunjom, por lo cual se produjo un cambio dramático en las relaciones intercoreanas congeladas durante largo tiempo.

La Declaración de Panmunjom da continuidad a los citados documentos preparados por Kim Jong Il y representa la nueva era histórica, la de Kim Jong Un. Deviene el programa común de la nación más sustancial y racional que tiene como su núcleo el ideal de “Entre nosotros, los compatriotas” y el principio de la independencia, y que conviene tanto a la voluntad y anhelo de todos los compatriotas como a la aspiración de la sociedad internacional que desea la paz y la reunificación de la Península Coreana.

Hoy, todos los coreanos enaltecen al compañero Kim Jong Un que abre una coyuntura trascendental de la reunificación del país para hacer realidad el anhelo del Dirigente Kim Jong Il, y tienen fue en la justeza de su idea de la independencia y la unidad nacional, así como la inevitabilidad de su victoria.

FUENTE: KFA Euskal Herria

Declaración conjunta firmada entre Kim Jong Un y Donald Trump

El presidente Donald J. Trump de los Estados Unidos de América y el Presidente Kim Jong Un del Comité de Estado de la República Popular Democrática de Corea (RPDC) celebraron una primera cumbre histórica en Singapur el 12 de junio de 2018.

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El Presidente Kim Jong Un y el Presidente Donald J. Trump, instantes antes de comenzar su cumbre en Singapur.

El Presidente Trump y el Presidente Kim Jong Un llevaron a cabo un intercambio de opiniones amplio, profundo y sincero sobre los temas relacionados con el establecimiento de nuevas relaciones entre EEUU y la RPDC y la construcción de un régimen de paz duradero y sólido en la Península Coreana. El presidente Trump se comprometió a proporcionar garantías de seguridad a la RPDC, y el presidente Kim Jong Un reafirmó su firme e inquebrantable compromiso de completar la desnuclearización de la Península de Corea.

Convencidos de que el establecimiento de unas nuevas relaciones entre EEUU y la RPDC contribuirá a la paz y la prosperidad de la Península Coreana y el mundo, y reconociendo que la construcción de confianza mutua puede promover la desnuclearización de la Península Coreana, el Presidente Trump y el Presidente Kim Jong Un declaran lo siguiente:

  1. Los EEUU y la RPDC se comprometen a establecer nuevas relaciones entre ambos países en conformidad con el deseo de paz y prosperidad de ambos pueblos.
  2. Los EEUU y la RPDC unirán sus esfuerzos para construir un régimen de paz duradero y estable en la Península de Corea.
  3. Reafirmando la Declaración de Panmunjom del 27 de abril de 2018, la RPDC se compromete a trabajar hacia la desnuclearización completa de la Península de Corea.
  4. Los EEUU y la RPDC se comprometen a recuperar los prisiones de guerra/desaparecidos en combate restantes, incluida la repatriación inmediata de los ya identificados.

Tras conocer que la cumbre entre EEUU y la RPDC, la primera de la Historia, fue un evento de gran importancia y que superó décadas de tensiones y hostilidades entre los dos países y la apetura de un nuevo futuro, el presidente Trump y el presidente Kim Jong Un se comprometen a implementar las estipulaciones en esta declaración conjunta completa y rápidamente. Los EEUU y la RPDC se comprometen a mantener negociaciones de seguimiento dirigidas por el Secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, y un funcionario relevante de la RPDC a la mayor brevedad posible para implementar los resultados de la cumbre EEUU-RPDC.

El Presidente Donald J. Trump de los Estados Unidos de América y el Presidente Kim Jong Un del Comité de Estado de la República Popular Democrática de Corea se han comprometido a cooperar para el desarrollo de nuevas relaciones entre EEUU y la RPDC y para la promoción de la paz, la prosperidad y la seguridad de la Península de Corea y del mundo.

Isla Sentosa (Singapur), 12 de Junio de 2018

El presidente sirio Bashar Al Assad anuncia su voluntad de visitar la RPDC

flag-pins-syria-north-koreaMun Jong Nam presentó el pasado 30 de Mayo ante el Presidente de la República Árabe Siria, Bashar Al Assad, sus cartas credenciales que le acreditan como nuevo embajador extraordinario y plenipotenciario de la República Popular Democrática de Corea en Siria.

En la ocasión, el mandatario sirio recordó que la base de las relaciones históricas entre los dos países fue preparada por el Presidente Kim Il Sung y el ex-Presidente Hafez Al Assad.

Expuso la decisión de visitar Corea para encontrarse con Su Excelencia Kim Jong Un.

Gracias a la destacada capacidad política y sabia orientación de Su Excelencia Kim Jong Un, se registran ahora en la Península Coreana acontecimientos positivos, dijo, y agregó que lo aplaude todo el mundo.

Manifestó la seguridad de que Su Excelencia Kim Jong Un logrará la victoria final y realizará sin falta la reunificación de Corea.

En el futuro también el Gobierno sirio apoyará totalmente todas las políticas y medidas de la dirección coreana y desarrollará invariablemente las relaciones de amistad con Corea, concluyó.

FUENTE: KCNA

Kim Jong Un: “Pyongyang no necesita armas nucleares si las partes interesadas rechazan la hostilidad”

El presidente chino, Xi Jinping, se ha reunido con el líder norcoreano, Kim Jong Un, en el noreste de China estos 7 y 8 de mayo. El encuentro tuvo lugar en Dalian, en la provincia de Liaoning. Según “Xinhua”, Xi sostuvo conversaciones con Kim y organizó un banquete de bienvenida para el líder norcoreano.

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Kim Jong Un y Xi Jinping caminan y charlan por una playa de Dalian (China)

“En un ambiente cordial y amistoso, los líderes de los dos países mantuvieron un intercambio general y profundo de puntos de vista sobre las relaciones entre China y Corea del Norte y los principales asuntos de interés común”, publica la agencia china.

En la reunión, Kim Jong Un aseguró a Xi Jinping que su país “no necesita armas nucleares si las partes interesadas rechazan las políticas hostiles”. Además, Pyongyang espera fomentar las relaciones de confianza con EEUU a través del diálogo.

El presidente estadounidense, Donald Trump, escribió en su Twitter que tiene previsto hablar este martes con su “amigo” Xi Jinping sobre asuntos comerciales y sobre Corea del Norte.

“Estaré hablando con mi amigo Xi, el Presidente de China, esta mañana a las 8:30. Los temas principales serán el comercio, donde sucederán cosas buenas, y Corea del Norte, donde se están construyendo relaciones y confianza”, tuiteó el inquilino de la Casa Blanca.

Este es el segundo viaje de Kim Jong Un a China, después de su primera visita en marzo. En esa ocasión, que supuso su primer viaje oficial internacional, se reunió con el presidente chino en Pekín.

FUENTE: RT

La victoria diplomática de Kim Jong Un y de la paz en el ajedrez global

La prensa occidental viene divulgando en las últimas semanas (desde la participación conjunta de las “dos Coreas” en las Olimpiadas de Invierno – que comenzaron el 9 de Febrero) con aires de espanto hacia la “aproximación” entre Corea del Norte y Corea del Sur y la consecuente propuesta de desnuclearización de la Península y distensión con EEUU; esforzándose, paralelamente para encajar los actuales hechos en su frecuente narrativa de demonización de la Corea Popular paradojando la realidad.

La última de los grandes medios de comunicación, alineados con la política internacional estadounidense, fue presentar supuestos pasaportes brasileños de Kim Jong Un y su padre Kim Jong Il para acusarlos de un exótico interés que, en la narrativa mediática, fluctúa entre “conocer a Disney” y “huir de su propio país”. Todo ese circo sensacionalista, así como decenas de otras “noticias” que lo precedieron, tiene varios objetivos: en primer lugar, desviar el foco de las atenciones referentes a la Península Coreana, eclipsando la, todavía en curso, victoria diplomática de la Corea Popular en la reaproximación con el Gobierno surcoreano; en segundo lugar, distorsionar la imagen de ese país en una coyuntura en la que se han mostrado nítidamente como verdaderos defensores de la paz.

Toda esa narrativa de la prensa parte, además, de una presuposición equivocada y con fines de distorsión, ignorando que Corea es y siempre ha sido una sola nación. La división entre una Corea “del Norte” y otra “del Sur” es resultado directo de la invasión estadounidense en la parte sur de la Península al finalizar la Segunda Guerra Mundial, cuando se liquidaron los Consejos Populares (surgidos en la lucha contra Japón y que, en el norte, se convirtieron en un Estado – como los soviets en la Rusia socialista) y se instaló en el poder una dictadura militar liderada por Syngman Rhee (que vivió hasta la mitad de su vida en EEUU), responsable de ordenar el asesinato de 100.000 comunistas y partidarios de la reunificación un solo golpe (incluyendo a niños de 10 años de edad). La nación coreana, a nivel étnico, cultural y territorial tiene cerca de 5.000 años de Historia; un Estado unificado, entendido como “Corea”, más de 1.000 años. Corea es una sola nación y quien se comporta como un elemento extraño y ajeno, manteniendo la división desde el final de la Segunda Guerra Mundial, es el Estado surcoreano construido con la intervención del imperialismo estadounidense.

De esa forma, al contrario de lo que el tono de la prensa hegemónica da a entender, no debería haber ningún aire de sorpresa frente al actual proceso de reaproximación. Y, mucho menos, ningún aire de espanto con Corea del Norte por su postura favorable al proceso. Hace décadas, desde su fundador Kim Il Sung, que los coreanos del norte trabajan ardorosamente por la reunificación de la nación coreana, proponiendo, inclusive, un régimen de tipo federativo en que pueda prevalecer el esquema de “un país, dos sistemas”; aceptando, por tanto, hasta el mismo derecho de Corea del Sur de mantener su estructura básica en una futura patria reunificada, al mismo tiempo que Corea del Norte mantendría su sistema socialista.

Por tanto, es fundamental considerar que la Corea Popular siempre trabajó, de todas las formas posibles, por la paz y por la reunificación de la nación coreana. El elemento nuevo en esta coyuntura no viene, por lo tanto, de ningún cambio “sorprendente” en una supuesta “belicosidad” del Norte, pero sí de la correlación de fuerzas en Corea del Sur tras el derrocamiento de la ex-presidenta Park Geun Hye y de la extrema derecha surcoreana. La prensa, otros sectores derechistas y charlatanes mal o bien intencionados repiten insistentemente que la Corea Popular es una amenaza a la paz debido a su firmeza política y su programa nuclear. En ese caso, nada mejor que la práctica para demostrar quién tiene razón. Y la práctica ha demostrado, en un período de pocos años, cómo el Gobierno norcoreano está en la línea correcta al recabar apoyos de forma política y militar para negociar de igual a igual con cualquier fuerza en el mundo; conquistando, así, los elementos necesarios para caminar en el rumbo de la paz y de la reunificación de la nación coreana sin hacer ninguna concesión a la injerencia imperialista. Kim Jong Un, en poco tiempo de gobierno, ha cumplido su promesa de “domar con fuego y furia al maníaco estadounidense” y asestó un jaque al imperialismo y sus adversarios. Como un maestro del ajedrez, hizo de la Corea Popular garante de la paz al colocar al adversario en la responsabilidad de responder a la altura. La cuestión que queda ahora es: ¿responderán a la altura en pos de la paz? ¿Aceptará Trump la invitación para discutir el fin de las hostilidades contra el pueblo coreano? Y si no, ¿hasta cuándo los “bien intencionados” perpetuarán la hipocresía y continuarán atacando a la Corea Popular y a sus simpatizantes? En el ajedrez no existe el gris. Hay que posicionarse.

Por Diego Grossi, Profesor de Historia (PPGHC-UFRJ)

El GEIJ de Madrid se posiciona sobre el mensaje de Año Nuevo del Mariscal

El Grupo de Estudio de la Idea Juche (GEIJ) de Madrid se reunió el 10 de Enero para comentar el mensaje de Año Nuevo del Camarada Mariscal, Su Excelencia Kim Jong Un.

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“¡Sigamos el ejemplo de las unidades adelantadas en la creación de la velocidad de Mallima!”

En primer lugar, tenemos que destacar que, gracias a este mensaje, se ha logrado un acercamiento entre connacionales coreanos que ha posibilitado el reciente comunicado conjunto de alto nivel Norte-Sur, la próxima participación de la República Popular Democrática de Corea en los Juegos Olímpicos de Invierno que se celebrarán en el Sur, la paralización de las maniobras militares hostiles y de provocación entre EEUU y Corea del Sur, el compromiso de reunir a familias separadas por la guerra, abrir las vías de comunicación directa, etc. ¡Algo realmente impresionante!

Es significativo comprobar cómo esto ha sucedido en un momento de gran tensión en la zona, con lo que queda claro que el provocador de dicha tensión es EEUU: en cuanto éstos desaparecen de la ecuación, la situación empieza a mejorar notablemente y a avanzar de manera pacífica. De ahí la importancia de la no injerencia extranjera en el camino a la reunificación. Sabemos que el Gobierno imperialista yanqui no va a hacer caso de estos detalles y que va a hacer todo lo posible por destruir los avances, a tal punto de maldad y perversidad han llegado; tan sólo esperamos que la opinión pública mundial responsable comprenda la raíz del problema y trabaje a favor de su solución o que, por lo menos, no intente obstaculizar el proceso.

Volviendo al mensaje del Mariscal, destacamos los siguientes conceptos:

  • Es con el pueblo con quien el Mariscal hace la revolución.
  • El Líder Supremo saluda a los compatriotas y connacionales. También a los pueblos progresistas del mundo y a los amigos de la RPDC.
  • Unidad entre Ejército y Pueblo.
  • Desarrollo paralelo y desarrollo de las ciencias del Partido del Trabajo de Corea: la ciencia, la verdad y la práctica.
  • Importancia de la innovación colectiva.
  • El concepto de la estrategia de respuesta revolucionaria.
  • Carácter autóctono de la política de Corea; peculiaridades propias incluso en el desarrollo de las respectivas economías de las diferentes provincias, ciudades y distritos.
  • Necesidad de aplastar la cultura burguesa y reaccionaria.
  • Correcto uso de la energía, importancia de la ciencia en la mejora de la vida de las masas.
  • Modernización del Ejército Popular de Corea.
  • La imposibilidad de una guerra imperialista gracias al desarrollo de las armas nucleares.
  • Finalmente, el Mariscal hace un llamamiento a la reunificación de la patria, señalando numerosas propuestas específicas de cara a su logro.

Desde el Grupo de Estudio de la Idea Juche (GEIJ) de Madrid queremos sumarnos a las masas coreanas: ¡prometemos cumplir las tareas presentadas en el mensaje de Año Nuevo del Máximo Dirigente Kim Jong Un!

Por último, felicitamos al Camarada Mariscal por su reciente cumpleaños y le deseamos larga vida, salud y el máximo éxito en sus actividades revolucionarias.

El Mariscal Kim Jong Un defiende la reunificación pacífica de la nación

north-korean-poster-through-the-united-strength-of-our-entire-nation-let-s-accomplish-the-reunification-of-the-fatherland-8702-pEl Mariscal Kim Jong Un, líder de la República Popular Democrática de Corea y Presidente del Partido del Trabajo de Corea, pronunció un discurso a la nación el pasado 6 de enero en el que convocó al país a crear todas las condiciones necesarias para mejorar las relaciones con sus hermanos del sur, según informó la Agencia Telegráfica Central de Corea (KCNA). El Mariscal habló sobre una propuesta “más amplia y extensa para mitigar las tensiones militares y prepararse para un ambiente pacífico en la Península de Corea”. Kim Jong Un estimuló a los coreanos a “promover activamente una atmósfera de reconciliación nacional y unificación”. “Esta propuesta será recibida de manera entusiasta por la Humanidad progresista del mundo que ama la paz”, dijo.

“Nuestro país debe adherirse firmemente a una política que puede promover un gran avance en la unificación autosuficiente. No necesitamos seguir siendo prisioneros del pasado ni pensar en detalles específicos de las relaciones con Seúl. En lugar de ello, lo acuciante es mejorar los lazos entre el Norte y el Sur”, apuntó el Mariscal. Según Pyongyang, “ha llegado la hora de unir los esfuerzos del pueblo coreano para detener el aumento de la tensión en la Península”.

“No solamente estamos hablando sobre la normalización de las relaciones intercoreanas, sino también sobre la reconciliación de la nación, su unificación voluntaria”, afirmó Kim Jong Un, según informa la KCNA. El Mariscal lamentó de todos modos que “la cooperación entre el Norte y el Sur se vea trabada por todo tipo de restricciones inapropiadas, así como instrumentos legales y políticos”.

“La cuestión de las relaciones Norte-Sur es una cuestión interna del pueblo coreano; si intentamos resolverla dependiendo de imposiciones extranjeras, solamente añadiremos dificultades a la resolución de los problemas”, dice el Líder de Corea Popular. “Las autoridades norcoreanas y surcoreanas deben desempeñar un papel más responsable y de mayor liderazgo en la mejora de las relaciones Norte-Sur. Esta conquista dependerá mucho de los esfuerzos de las autoridades”, destacó.

El pasado 3 de enero, Seúl y Pyongyang restablecieron el canal de comunicación especial en la Zona Desmilitarizada de Panmunjom. Los dos países también acordaron mantener negociaciones de alto nivel desde hoy, 9 de enero, en la ciudad fronteriza. Se espera que los coreanos del Sur y del Norte negocien la posible participación del equipo de Corea del Norte en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018, en la ciudad surcoreana de Pyeongchang, que comenzarán el próximo mes de febrero.

Artículo traducido del blog “Solidariedade à Coreia Popular” de Brasil

Songun, pensamiento revolucionario de Kim Jong Il

160px-wpk_emblem-svgEl Songun fue la idea y práctica revolucionaria del Dirigente Kim Jong Il y su ideal y modo político. Estas palabras célebres del Máximo Dirigente Kim Jong Un significan que la idea y la política del Songun son el pensamiento y principal modo político del socialismo que pueden ser denominados sólo con el nombre de Kim Jong Il.

Anteriormente, no existió la palabra “Songun” en la Historia política mundial.

Al sistematizar la idea del Presidente Kim Il Sung de dar prioridad a las fuerzas armadas y los asuntos militares, el Dirigente la formuló como pensamiento revolucionario del Songun.

A mediados de la década de 1990, cuando llegó al extremo la ofensiva del Imperio Norteamericano para aplastar a la República Popular Democrática de Corea que avanzaba con la bandera socialista en alto, el Dirigente Kim Jong Il comenzó a practicar la original política del Songun.

Esta política se trata del principal modo político del socialismo que exige anteponer los asuntos militares a todos los demás en el principio de dar importancia y prioridad a las Fuerzas Armadas e impulsar victoriosamente la causa socialista tomando el Ejército Popular de Corea como grueso.

En base a ello, Kim Jong Il estableció el nuevo sistema de aparatos estatales con el Comité de Defensa Nacional como columna vertebral y resolvió el principio de dar prioridad a los asuntos militares todos los problemas surgidos en la Revolución y la construcción.

La política del Songun hizo posible consolidar por todos los medios la unidad monolítica, la cohesión entre militares y civiles y la trinchera ideológico-política.

Desempeñando el papel de abanderado tanto en el enfrentamiento anti-yanqui como en la construcción económica del socialismo, el EPC logró de manera múltiple y sucesiva los milagros y cambios de siglo.

El Songun, que sintetiza las proezas de toda la vida del Dirigente Kim Jong Il, es precisamente la independencia y la dignidad y constituye la bandera de la victoria final de la causa de la construcción de la potencia socialista.

FUENTE: Agencia Central de Noticias de Corea – KCNA

La justicia internacional está garantizada por una poderosa fuerza

north-korea-nuclear1El Dirigente Kim Jong Un, en su informe sobre las tareas del Comité Central presentado ante el VII Congreso del Partido del Trabajo de Corea, destacó que la Humanidad progresista debe luchar con dinamismo para realizar la justicia internacional que conseguirá solamente por una poderosa fuerza.

Los acontecimientos del escenario internacional en el último año corroboran una vez más cuán justa es la posición de principios del PTC sobre la justicia internacional.

Debido a las brutales maniobras dominacionistas e intervencionistas de las fuerzas imperialistas encabezadas por los EEUU, se han visto despreciados abiertamente los principios básicos de las relaciones internacionales y se califica la justicia como injusticia según los intereses de las potencias.

Las fuerzas hostiles han intentado convertir el mundo en un caos con la teoría bandida según la cual sus actos de violación de los derechos humanos son para “prevenir el crimen”, y la lucha contra el crimen de los países anti-imperialistas e independientes constituye una “violación de los derechos humanos”; y sus misiles son para preservar la “paz” y la “justicia”, mientras que el desarrollo de misiles de otros países son la “injusticia” que “perturba la paz”.

Abusando del viejo orden internacional basado en la injusticia, los EEUU y sus satélites aplican la pauta de doble moral para intervenir en los asuntos internos de otros países y aprobar las “resoluciones” carentes de fundamento jurídico y actúan como si ellos mismos tuvieran el derecho de decisión.

Hasta algunos países, que abogan por la justicia, la imparcialidad y la no intervención en los asuntos internos, titubean frente a la coacción de los EEUU y actúan de forma vacilante para satisfacer su interés.

Los incidentes ocurridos este año en la Península Coreana, en Oriente Medio y otras partes del mundo demuestran claramente cuál es el remedio para alcanzar la justicia internacional.

Cuando los países de Oriente Medio no han tomado ninguna medida tras sufrir ataques de misiles y bombas por la política de agresión de la actual administración estadounidense, la RPDC, potencia nuclear de Oriente, expone la voluntad de defender la justicia internacional y manifiesta su poder militar consternando a los provocadores.

La RPDC no dejará ninguna opción a los EEUU y responderá sin vacilación alguna a la guerra total con guerra total y a la guerra nuclear con el ataque nuclear al estilo coreano.

Ante el inagotable poder militar y la voluntad de venganza implacable de la RPDC, se volvió un fracaso total el rumor de la “crisis de abril”, o sea, la guerra en este mes en la Península Coreana de la que hablaban tanto el imperialismo yanqui y sus seguidores.

Como demuestra la realidad, la justicia internacional no se consigue espontáneamente y se debe conquistar con las fuerzas de los países independientes y anti-imperialistas.

Como ya se ha dicho, la RPDC redoblará a una tremenda velocidad su capacidad de ataque preventivo nuclear mientras continúen la política hostil y el chantaje nuclear de los EEUU.

Las medidas para el incremento de las fuerzas nucleares de la RPDC se tomarán de modo sucesivo y múltiple en cualquier momento y lugar que decida la Dirección Suprema.

El mundo verá cómo la RPDC, que empuña firmemente el justo medio nuclear, controla y conduce a la ruina definitiva a los EEUU que esgrimen el arma nuclear de la opresión.

FUENTE: Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA)