Cicatriz sin cerrar

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Localización de la isla de Jeju al extremo sur de Corea, rodeada por un círculo negro en el mapa.

Hace 70 años, en abril de 1948, los isleños de Jeju se levantaron contra el gobierno militar de los EEUU y las “elecciones separadas del 10 de mayo” fabricadas por la camarilla pro-estadounidense de Syngman Rhee.

Los EEUU emitieron una orden diabólica, diciendo que “lo que necesitaban es la isla de Jeju, no a sus isleños […] Es bueno verter gasolina sobre la isla para matarlos; y debe ser lo antes posible”.

Bajo la batuta del Ejército de los EEUU, el grupo de Syngman Rhee – bajo el pretexto de hacer una “limpieza de comunistas” – mató a tiros a los rebeldes de Jeju, los apuñaló hasta la muerte y los enterró vivos.

El bárbaro homicidio se cobró la vida de más de 70.000 isleños, el equivalente a la cuarta parte de los habitantes de Jeju, y todas las aldeas quedaron reducidas a cenizas. La isla de Jeju, conocida como “la Isla Misteriosa” o “la Isla de la Fantasía”, se convirtió en una isla de sangre; una isla sin vida.

Han pasado 70 años desde el levantamiento popular del 3 de abril de 1948 en la isla de Jeju, y se escuchan las protestas apasionadas del pueblo del Sur de Corea. La investigación sobre ese levantamiento popular, el castigo de los responsables de la misma, las disculpas oficiales del Gobierno de los EEUU y la reparación de la misma no han sido resueltas.

El pasado 31 de marzo se realizó una manifestación en la isla de Jeju bajo el patrocinio de la sede central en la isla de la Confederación de Sindicatos de Corea, con la participación de 5.000 sindicalistas y miembros de organizaciones cívicas.

La verdad del levantamiento popular del 3 de abril de 1948 no ha sido aún aprobada y aún no tiene nombre oficial, dijo Kim Myung-hwan, Presidente de la CSC, y agregó que los trabajadores exigirán una disculpa de los EEUU, que frenaron el levantamiento con las bayonetas, y que tome su nombre real.

Antes de la manifestación, el sindicato celebró una conferencia de prensa conjunta en la que señaló que el levantamiento fue una gran acción de las personas que rechazaron la división nacional de Corea y lucharon por construir un país independiente reunificado. Dijo que exigirán una disculpa de los EEUU, que cometieron una masacre monstruosa y perturbaron la paz en la Península Coreana, e impulsarán el intercambio y la cooperación intercoreana para el establecimiento de un mecanismo de paz en la Península.

Se realizó una campaña de firmas cerca de la Oficina Municipal de Jeju en demanda de la responsabilidad de EEUU en la sofocación del levantamiento y sus disculpas.

El levantamiento popular del 3 de abril de 1948 fue una muestra de resistencia de los justos contra los EEUU y contra el fascismo, para oponerse a la política de esclavitud colonial estadounidense sobre Corea del Sur y a la partición nacional, y lograr la reunificación del país.

FUENTE: “Frente Democrático Nacional Anti-Imperialista de Corea del Sur”

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“Rodong Sinmun” habla del deber común de la Humanidad

Esforzarse por una verdadera justicia internacional es la tarea histórica atribuida por la Humanidad y por el deber común de todos los países y naciones.

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Así lo enfatiza el diario “Rodong Sinmun” en un artículo publicado el pasado día 29 de Marzo, y continúa:

Los imperialistas describen la intervención en los asuntos internos de otros países y la agresión armada como una “acción justa” para “exterminar el terrorismo”, la “defensa de los derechos humanos” y la “garantía de la paz”.

La “lucha antiterrorista”, llevada a cabo por los imperialistas para “asegurar la paz y la estabilidad mundial”, se convierte precisamente en terrorismo de Estado contra los países antiyanquis y anti-imperialistas, en la nueva versión de las guerras de agresión.

Frecuentemente cuestionan la “situación de los derechos humanos” de otros países al tiempo reivindican el papel de “juez internacional de los derechos humanos” para justificar la intervención en los asuntos internos de países anti-imperialistas independientes y la presión, agresión y derrocamiento de sus gobiernos.

Esto se ejemplifica en la invasión militar de los EEUU a Afganistán e Irak, cometidas bajo el título de “antiterrorismo” y “protección de los derechos humanos”.

Si las acciones criminales cometidas por los imperialistas y los dominacionistas con la bandera de la “justicia” fuesen dejadas impunes, el mundo se tornaría un lugar caótico donde la injusticia prevalece sobre la justicia y la agresión y la guerra son frecuentes.

El problema es que la ONU, con la misión de proteger la justicia internacional, es usada como aparato de algunos países específicos que persiguen sus objetivos injustos.

Si la arbitrariedad y el despotismo de Estados específicos y el patrón de doble moral son tolerados, la ONU no tiene ningún propósito e impedirá el establecimiento de un nuevo e imparcial orden internacional.

Por esta razón, muchos países miembros de la ONU están exigiendo y luchando por la reforma de esta organización internacional.

FUENTE: KCNA

Critican la insistencia de sanciones contra el pueblo y el gobierno de la RPDC

La República Popular Democrática de Corea (RPDC) criticó el pasado 24 de Marzo la política de “máxima presión” de los EEUU contra el pueblo y el gobierno del país asiático.

A través de “Rodong Sinmun”, diario oficial del Partido del Trabajo de Corea, se señaló que figuras de alto rango de la Casa Blanca y de los Departamentos de Estado y Defensa de EEUU insisten en mantener esa política.

Subrayó que Japón y otros aliados de Washington también se obstinan en mantener las sanciones anticoreanas y argumenta que la actual situación de la Península de Corea es una prueba de su efectividad.

De acuerdo con un comentario publicado en el diario norcoreano, el buen clima de la Península no es efecto de las sanciones de EEUU y sus socios, sino de las iniciativas y esfuerzos de la RPDC.

La escalada de la presión sobre ese país ha vuelto más fuerte al pueblo coreano y “pone en un grave riesgo el destino del mismo Imperio Norteamericano”, resaltó.

Aunque los EEUU y sus seguidores movilicen todos los medios y métodos para imponer las sanciones más duras, ello no pasa de una acción agonizante para liberarse del pavor a una derrota trágica, reiteró.

El contexto de distensión que vive la región, y que apunta a un escenario de diálogos en busca de la paz, tiene como punto inicial el anuncio de Kim Jong Un a principios de este año.

Durante el discurso de Año Nuevo, el Presidente de la RPDC expresó su disposición para mandar una delegación de su país a los Juegos Olímpicos de Invierno.

Después del anuncio, altos funcionarios de las dos Coreas dialogaron el 9, el 15 y el 17 de enero en Panmunjom, donde llegaron a varios acuerdos avalados por el COI y materializados en el evento deportivo.

En los recién concluidos Juegos Olímpicos de Invierno, el líder de la RPDC invitó a través de una carta a Moon Jae In a visitar su país lo más rápido posible, e incluyó la voluntad de mejorar las relaciones Norte-Sur.

La aproximación entre ambos lados de la Península de Corea implicó también la reactivación de un canal de comunicación, interrumpido en 2016.

Además de eso, acordaron analizar en futuros encuentros otros temas de interés bilateral, como la reunificación de las familias separadas por la guerra en la década de 1950 y diversas cuestiones militares.

La reunión de los jefes de Estado tiene en el centro de la mesa la desnuclearización de la Península de Corea.

También es probable una reunión en Mayo del Mariscal Kim Jong Un con Donald Trump, Presidente de EEUU, en la cual podría participar también el presidente surcoreano Moon Jae In.

La RPDC desarrolla un programa militar nuclear que considera defensivo y disuasorio ante las amenazas de EEUU y sus aliados que le impiden llevar adelante el desarrollo del pueblo de Corea Democrática.

FUENTE: Prensa Latina

La victoria diplomática de Kim Jong Un y de la paz en el ajedrez global

La prensa occidental viene divulgando en las últimas semanas (desde la participación conjunta de las “dos Coreas” en las Olimpiadas de Invierno – que comenzaron el 9 de Febrero) con aires de espanto hacia la “aproximación” entre Corea del Norte y Corea del Sur y la consecuente propuesta de desnuclearización de la Península y distensión con EEUU; esforzándose, paralelamente para encajar los actuales hechos en su frecuente narrativa de demonización de la Corea Popular paradojando la realidad.

La última de los grandes medios de comunicación, alineados con la política internacional estadounidense, fue presentar supuestos pasaportes brasileños de Kim Jong Un y su padre Kim Jong Il para acusarlos de un exótico interés que, en la narrativa mediática, fluctúa entre “conocer a Disney” y “huir de su propio país”. Todo ese circo sensacionalista, así como decenas de otras “noticias” que lo precedieron, tiene varios objetivos: en primer lugar, desviar el foco de las atenciones referentes a la Península Coreana, eclipsando la, todavía en curso, victoria diplomática de la Corea Popular en la reaproximación con el Gobierno surcoreano; en segundo lugar, distorsionar la imagen de ese país en una coyuntura en la que se han mostrado nítidamente como verdaderos defensores de la paz.

Toda esa narrativa de la prensa parte, además, de una presuposición equivocada y con fines de distorsión, ignorando que Corea es y siempre ha sido una sola nación. La división entre una Corea “del Norte” y otra “del Sur” es resultado directo de la invasión estadounidense en la parte sur de la Península al finalizar la Segunda Guerra Mundial, cuando se liquidaron los Consejos Populares (surgidos en la lucha contra Japón y que, en el norte, se convirtieron en un Estado – como los soviets en la Rusia socialista) y se instaló en el poder una dictadura militar liderada por Syngman Rhee (que vivió hasta la mitad de su vida en EEUU), responsable de ordenar el asesinato de 100.000 comunistas y partidarios de la reunificación un solo golpe (incluyendo a niños de 10 años de edad). La nación coreana, a nivel étnico, cultural y territorial tiene cerca de 5.000 años de Historia; un Estado unificado, entendido como “Corea”, más de 1.000 años. Corea es una sola nación y quien se comporta como un elemento extraño y ajeno, manteniendo la división desde el final de la Segunda Guerra Mundial, es el Estado surcoreano construido con la intervención del imperialismo estadounidense.

De esa forma, al contrario de lo que el tono de la prensa hegemónica da a entender, no debería haber ningún aire de sorpresa frente al actual proceso de reaproximación. Y, mucho menos, ningún aire de espanto con Corea del Norte por su postura favorable al proceso. Hace décadas, desde su fundador Kim Il Sung, que los coreanos del norte trabajan ardorosamente por la reunificación de la nación coreana, proponiendo, inclusive, un régimen de tipo federativo en que pueda prevalecer el esquema de “un país, dos sistemas”; aceptando, por tanto, hasta el mismo derecho de Corea del Sur de mantener su estructura básica en una futura patria reunificada, al mismo tiempo que Corea del Norte mantendría su sistema socialista.

Por tanto, es fundamental considerar que la Corea Popular siempre trabajó, de todas las formas posibles, por la paz y por la reunificación de la nación coreana. El elemento nuevo en esta coyuntura no viene, por lo tanto, de ningún cambio “sorprendente” en una supuesta “belicosidad” del Norte, pero sí de la correlación de fuerzas en Corea del Sur tras el derrocamiento de la ex-presidenta Park Geun Hye y de la extrema derecha surcoreana. La prensa, otros sectores derechistas y charlatanes mal o bien intencionados repiten insistentemente que la Corea Popular es una amenaza a la paz debido a su firmeza política y su programa nuclear. En ese caso, nada mejor que la práctica para demostrar quién tiene razón. Y la práctica ha demostrado, en un período de pocos años, cómo el Gobierno norcoreano está en la línea correcta al recabar apoyos de forma política y militar para negociar de igual a igual con cualquier fuerza en el mundo; conquistando, así, los elementos necesarios para caminar en el rumbo de la paz y de la reunificación de la nación coreana sin hacer ninguna concesión a la injerencia imperialista. Kim Jong Un, en poco tiempo de gobierno, ha cumplido su promesa de “domar con fuego y furia al maníaco estadounidense” y asestó un jaque al imperialismo y sus adversarios. Como un maestro del ajedrez, hizo de la Corea Popular garante de la paz al colocar al adversario en la responsabilidad de responder a la altura. La cuestión que queda ahora es: ¿responderán a la altura en pos de la paz? ¿Aceptará Trump la invitación para discutir el fin de las hostilidades contra el pueblo coreano? Y si no, ¿hasta cuándo los “bien intencionados” perpetuarán la hipocresía y continuarán atacando a la Corea Popular y a sus simpatizantes? En el ajedrez no existe el gris. Hay que posicionarse.

Por Diego Grossi, Profesor de Historia (PPGHC-UFRJ)

La RPDC anuncia resultados de las conversaciones con Seúl

La República Popular Democrática de Corea (RPDC) anunció el lunes por la noche los resultados de sus conversaciones a nivel de trabajo con Corea del Sur sobre el envío de un grupo artístico a los Juegos Olímpicos de Invierno, que se celebrarán entre febrero y marzo en el condado surcoreano de Pyeongchang.

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Lee Woo-sung (derecha), líder de la delegación surcoreana, y Kwon Hook Bong (izquierda), líder de la delegación de la RPDC, intercambian documentos en Tongilgak, un edificio norcoreano en Panmunjom, el 15 de enero de 2018. La RPDC acordó el lunes con Seúl enviar un grupo de 140 miembros a los Juegos Olímpicos de Invierno auspiciados por Corea del Sur, dijo el Ministerio de Unificación surcoreano (IMAGEN:Xinhua/Ministerio de Unificación de la República de Corea)

Las conversaciones, celebradas el lunes en el edificio Tongilgak de Panmunjom, contaron con la presencia de miembros de la delegación norcoreana encabezada por Kwon Hook Bong, director de departamento del Ministerio de Cultura, y miembros de la delegación surcoreana encabezada por Ri U Song, jefe de sección del Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo, según la Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA, por sus siglas en inglés).

“En las conversaciones, ambas partes sostuvieron una discusión sincera sobre asuntos prácticos relacionados con las actuaciones del conjunto artístico de la parte Norte, que será enviado al área de la parte Sur con motivo de los XXIII JJOO de Invierno, y adoptaron un comunicado de prensa conjunto”, dijo la KCNA.

El informe citado por el comunicado de prensa decía que Pyongyang enviará a su grupo artístico, constituido por más de 140 miembros, a Corea del Sur, ofreciendo éste actuaciones artísticas en las ciudades de Kangrung y Seúl.

También decía el informe que los asuntos técnicos sobre las representaciones serán determinados a través de consultas con Corea del Sur, añadiendo que Pyongyang enviará una delegación de estudio de campo lo antes posible.

“La parte Sur garantizará la seguridad y la comodidad del grupo artístico de la parte Norte al máximo nivel”, dijo el informe.

Esta ha sido la segunda vez que la RPDC y Corea del Sur celebraron conversaciones en la aldea de tregua de Panmunjom, tras su primera reunión de alto nivel en casi 2 años celebrada el pasado 9 de enero.

Las dos partes han acordado cooperar en los JJOO de Invierno de Pyeongchang y tomar medidas para aliviar la tensión militar en la Península Coreana.

FUENTE: Xinhua en Español

La RPDC y Corea del Sur efectuarán un nuevo diálogo sobre Pyeongchang 2018

La República Popular Democrática de Corea (RPDC) concertó un nuevo diálogo con Corea del Sur para especificar la participación de su delegación en las próximas Olimpiadas de Invierno.

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El encuentro tendrá lugar el próximo lunes en el edificio “Tongilgak” de la región fronteriza de Panmunjom y congregará a altos funcionarios públicos del sector de la cultura, según confirmó el Ministerio de Unificación surcoreano.

Las partes analizarán el envío de un grupo de artistas norcoreanos a los Juegos, que tendrán lugar en Pyeongchang del 9 al 25 de Febrero.

Pyongyang aceptó así la propuesta hecha por Seúl para apoyar prácticas bilaterales antes de reunirse el próximo 20 de Enero con el Comité Olímpico Internacional en Lausana (Suiza), donde deben ajustar los detalles finales de la participación norcoreana en el evento deportivo.

La RPDC espera mandar una representación de entre 400 y 500 personas a Pyeongchang. Esa cifra incluirá a altos funcionarios públicos, atletas e hinchas, y fue propuesta el pasado martes durante el primer diálogo intercoreano celebrado en 2 años.

Los dos Estados conversarán en Panmunjom, casi una semana después de que el líder norcoreano Kim Jong Un anunciase la disposición de enviar deportistas de su país a la competición internacional.

Desde entonces, Seúl y Pyongyang han reactivado un canal de comunicación en el mencionado lugar, efectuaron las prácticas con resultados positivos y reabrieron una línea militar directa interrumpida desde 2016.

Además, recordaron analizar en futuros encuentros otros temas de interés bilateral, como el reencuentro de las familias separadas por la Guerra de Corea en la década de 1950 y cuestiones de tipo militar.

FUENTE: Prensa Latina

El GEIJ de Madrid se posiciona sobre el mensaje de Año Nuevo del Mariscal

El Grupo de Estudio de la Idea Juche (GEIJ) de Madrid se reunió el 10 de Enero para comentar el mensaje de Año Nuevo del Camarada Mariscal, Su Excelencia Kim Jong Un.

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“¡Sigamos el ejemplo de las unidades adelantadas en la creación de la velocidad de Mallima!”

En primer lugar, tenemos que destacar que, gracias a este mensaje, se ha logrado un acercamiento entre connacionales coreanos que ha posibilitado el reciente comunicado conjunto de alto nivel Norte-Sur, la próxima participación de la República Popular Democrática de Corea en los Juegos Olímpicos de Invierno que se celebrarán en el Sur, la paralización de las maniobras militares hostiles y de provocación entre EEUU y Corea del Sur, el compromiso de reunir a familias separadas por la guerra, abrir las vías de comunicación directa, etc. ¡Algo realmente impresionante!

Es significativo comprobar cómo esto ha sucedido en un momento de gran tensión en la zona, con lo que queda claro que el provocador de dicha tensión es EEUU: en cuanto éstos desaparecen de la ecuación, la situación empieza a mejorar notablemente y a avanzar de manera pacífica. De ahí la importancia de la no injerencia extranjera en el camino a la reunificación. Sabemos que el Gobierno imperialista yanqui no va a hacer caso de estos detalles y que va a hacer todo lo posible por destruir los avances, a tal punto de maldad y perversidad han llegado; tan sólo esperamos que la opinión pública mundial responsable comprenda la raíz del problema y trabaje a favor de su solución o que, por lo menos, no intente obstaculizar el proceso.

Volviendo al mensaje del Mariscal, destacamos los siguientes conceptos:

  • Es con el pueblo con quien el Mariscal hace la revolución.
  • El Líder Supremo saluda a los compatriotas y connacionales. También a los pueblos progresistas del mundo y a los amigos de la RPDC.
  • Unidad entre Ejército y Pueblo.
  • Desarrollo paralelo y desarrollo de las ciencias del Partido del Trabajo de Corea: la ciencia, la verdad y la práctica.
  • Importancia de la innovación colectiva.
  • El concepto de la estrategia de respuesta revolucionaria.
  • Carácter autóctono de la política de Corea; peculiaridades propias incluso en el desarrollo de las respectivas economías de las diferentes provincias, ciudades y distritos.
  • Necesidad de aplastar la cultura burguesa y reaccionaria.
  • Correcto uso de la energía, importancia de la ciencia en la mejora de la vida de las masas.
  • Modernización del Ejército Popular de Corea.
  • La imposibilidad de una guerra imperialista gracias al desarrollo de las armas nucleares.
  • Finalmente, el Mariscal hace un llamamiento a la reunificación de la patria, señalando numerosas propuestas específicas de cara a su logro.

Desde el Grupo de Estudio de la Idea Juche (GEIJ) de Madrid queremos sumarnos a las masas coreanas: ¡prometemos cumplir las tareas presentadas en el mensaje de Año Nuevo del Máximo Dirigente Kim Jong Un!

Por último, felicitamos al Camarada Mariscal por su reciente cumpleaños y le deseamos larga vida, salud y el máximo éxito en sus actividades revolucionarias.

La RPDC llama a poner fin a la confrontación militar Norte-Sur

Actualmente, el alivio de la tensión militar y la eliminación del peligro de guerra en la Península Coreana son presentados como una cuestión fundamental para alcanzar la unidad nacional y la reunificación de la patria.

El diario “Rodong Sinmun” avanza así en un artículo individual publicado este jueves y continúa:

En medio de la escalada de la tensión militar, ambas partes coreanas nunca han podido eliminar la desconfianza y el antagonismo pero pueden marchar juntos para la reunificación de la patria.

Es necesario terminar lo más rápido posible con la confrontación militar extrema y abrir el camino de la reunificación independiente.

La República Popular Democrática de Corea mantiene la postura invariable y defenderá la seguridad de la nación y la paz del país, frustrando las tentativas de agresión por parte de las fuerzas extranjeras.

Como en el pasado, se harán grandes esfuerzos para defender la paz de la Península Coreana y la seguridad de la nación.

Los EEUU no quieren la unidad ni la reunificación de la nación coreana y agravan la tensión de la Península Coreana para atacar a la RPDC y asumir la hegemonía mundial.

El aumento de armas con el objetivo de amenazar y atacar a la contraparte y los ejercicios militares a gran escala con fuerzas extranjeras intensifican la tensión militar entre las dos partes coreanas y llevan a la Península Coreana a una crisis de resultados imprevisibles.

Corea del Norte y Corea del Sur pueden impedir la guerra y aliviar la tensión en la Península de Corea si deciden hacerlo.

Ningún desafío ofensivo o acto obstruccionista de las fuerzas opuestas a la reunificación podrán parar el avance de la nación coreana que intenta escribir una nueva Historia de reunificación del país con sus propias fuerzas unidas.

FUENTE: KCNA

El 9 de enero el mundo presenció un hecho histórico

7d57297cf1d1f965841dd618618f2a0c-north-korea-long-liveEl 9 de enero las autoridades de la República Popular Democrática de Corea y la República de Corea se reencontraron después de un parón de más de 2 años en las conversaciones bilaterales. Es decir, Corea del Norte y Corea del Sur se sentaron en una mesa frente a frente para conversar sobre varios asuntos. Pero, ¿por qué eso es importante? ¿Qué asuntos trataron? ¿Qué implica eso en la política global? ¿Cómo ha sido eso posible?

Como sabemos, hace más de 70 años que ambos Estados viven en clima de guerra, que fue real entre 1950 y 1953 y se transformó en una guerra de palabras, imágenes y medias acciones después de ese período. Por un lado, la RPD de Corea, país soberano, socialista y sin ninguna interferencia externa en sus decisiones, buscando la reunificación pacífica de una Corea cobardemente dividida en dos por potencias extranjeras al final de la Segunda Guerra Mundial. Por otro, la Corea del Sur capitalista, ocupada militarmente por los EEUU desde 1945 y manejada como una marioneta de los estadounidenses que buscan aniquilar al Estado comunista del norte.

Por eso, un encuentro como ese nos coloca frente a un momento único en el que tenemos la oportunidad de ampliar nuestras miras y pensar sobre una cuestión dolorosa: un mismo pueblo, con una Historia común de 5.000 años, colocado en bandos opuestos y separados por muros y guerras.

El lado más “débil” de ese final de la guerra es Corea del Norte, puesto que está aislada geográficamente y sufre desde hace más de 50 años el más pesado bloqueo económico, político, diplomático, mediático y militar del que se tiene noticia. No obstante, el pequeño país jamás desistió en sus objetivos de construcción socialista e independiente y siempre ha tratado por una reaproximación con el lado sur, colocando siempre como cláusula obligatoria la salida de las tropas de EEUU de la Península y su promesa de no entrometerse en los asuntos intercoreanos. Por varios motivos, eso nunca se llevó a cabo: el Imperio de los EEUU no quiere perder la oportunidad de conquistar toda Corea y destruir el país que primero le derrotó en una guerra.

Para salir de esa situación en la que ni el mundo ni los propios surcoreanos están dispuestos o preparados para el diálogo pacífico, objetivo central de la política de Corea del Norte, el país acordó invertir fuertemente en otros métodos que tienen algunos precios. La Corea Socialista inició un desarrollo descomunal de su industria bélica, apostando en sectores primordiales de la guerra actual, como el sector científico de desarrollo nuclear y de misiles balísticos capaces de colocarla en una situación de, por lo menos, ser capaz de responder a la altura a cualquier provocación militar. Con ello, en un corto espacio de tiempo, los norcoreanos han alcanzado el éxito en crear, probar y producir ojivas nucleares, bombas de hidrógeno (“Bomba H”) y misiles balísticos de medio y largo alcance. Recientemente, se ha dominado la tecnología de misiles capaces de alcanzar los EEUU (misiles “Hwasong-14” y “Hwasong-15”), y eso da a la RPDC una carta en el juego geopolítico que la coloca por primera vez en una posición alta.

El año 2017 ha sido un año de grandes crisis. Los EEUU, bajo su nueva y megalómana administración, encabezada por el perro cobarde Donald Trump, tampoco aceptan a ningún país socialista, independiente y poderoso, que sea capaz de no solamente no seguir sus dictámenes sino también de tener capacidad de luchar con la mayor y más poderosa potencia mundial en pie de “casi” igualdad. Todos hemos sido espectadores de las innumerables demostraciones valerosas de fuerza del pueblo coreano con ejercicios militares, lanzamiento de misiles y pruebas nucleares, más allá de las maniobras hostiles y desproporcionadas de EEUU tratando de cercar e irritar una vez más a un pequeño país que solamente desea seguir su propio camino. Las provocaciones y palabras agresivas de ambos lados, las “poderosas” flotas navales que supuestamente iban hacia Corea pero a la hora de la verdad viraban la travesía en sentido contrario… Todo ello ampliamente explotado por los medios. El año 2017 llegó a su fin con el mantenimiento de la soberanía de la RPDC y la cuasi locura y rabia de la Casa Blanca por no conseguir disparar su “fuego y furia” contra el pueblo coreano.

Y entonces nos llegó la primera gran señal de los norcoreanos en las primeras horas de 2018: como tradicionalmente hace cada Año Nuevo, el líder de Corea, el Mariscal KIM JONG UN, hizo un largo discurso en el que repasó las conquistas del año pasado y fijó las metas para el nuevo año. Una de ellas fue inesperada: deseos de buena suerte para los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno, que serán realizados por los hermanos de Corea del Sur este año, y la expresión del deseo de que el equipo nacional de Corea del Norte pueda participar en los juegos que serán realizados en su propia tierra.

Las autoridades surcoreanas recibieron las intenciones y esperaron un posicionamiento más específico por parte de Pyongyang. La RPDC expresó sus intenciones por medio de Ri Son Gwon, presidente del Comité para la Reunificación Pacífica de Corea, que hizo un discurso al día siguiente en el que afirmaba esperar la colaboración de Seúl para la realización de una reunión que tratase acerca de la reaproximación entre los Estados.

¿La respuesta de Seúl? ¡Sí! Reunión histórica marcada para el 9 de enero de 2018. Lugar: la Zona Desmilitarizada de Corea, la franja de tierra que queda a la altura del Paralelo 38 y divide Corea en dos, un lugar que fue testigo de reuniones anteriores del mismo tipo o eventos históricos todavía mayores, como la firma del armisticio de la Guerra de Corea en 1953.

Histórico, ¿no? ¿Por qué? ¡Porque aquí tenemos al gobierno del Sur yendo por su propio pie! Casi todas las reuniones anteriores habían sido acordadas tras intensos diálogos con Washington, pues el Sur de Corea es una colonia a todos los efectos y toda acción demanda una autorización de la metrópoli – la Casa Blanca. Esta vez no, además de que el propio Sur marcó la toma de contacto con el Norte, los EEUU no han sido ni siquiera mencionados para formar parte de la reunión. Imaginen la reacción de Trump. Detalle primordial: el tema “desnuclearización de Corea del Norte” no fue propuesto en la mesa. No hablar sobre ese asunto representa un gran retroceso de la estrategia surcoreana.

¿Por qué ese cambio drástico en los temas? Esa es una nítida victoria de la estrategia norcoreana de calmar la situación. Corea del Sur tomó total consciencia (¿será finalmente?) de que el uso de la fuerza tan defendido por los patrones de EEUU no es una opción viable porque Pyongyang continuará rearmándose de la manera más destructiva posible y eso pone en riesgo su propia existencia. Exigir reuniones para hablar de ese tipo de cosas no es fructífero, irrita a los coreanos y no lleva a ninguna parte, solamente tensa más la situación.

La reunión estuvo encabezada por Ri Son Gwon, representando a la RPDC, presidente del Comité ya mencionado, y Cho Myoung Gyon, representando a Seúl, Ministro de Unificación. Los principales asuntos fueron: reactivación del canal de diálogo militar entre ambos Ejércitos y la participación de Corea del Norte en los JJOO de Invierno que se celebrarán en la ciudad surcoreana de Pyeongchang. Tras muchas horas de reunión, las sonrisas dibujadas en los rostros de los miembros de las dos delegaciones demostraban el clima de paz. Se acordó que, para que Corea del Sur recibiese a Corea del Norte en las Olimpiadas Invernales, algunas sanciones serían revisadas por el gobierno de Seúl (pasmosamente, las sanciones más recientes de la ONU imponen a Corea del Norte el bloqueo de participación en competiciones deportivas, ¡que deberían ser un canal de paz y cooperación!). Es decir, ¡tendremos a la delegación del pueblo coreano del norte participando en las competiciones en el suelo sur de la sagrada Corea! Además de eso, fue restablecido el contacto entre las fuerzas armadas, con vistas a la resolución de conflictos en la frontera y en busca de una opción más pacífica y ponderada sobre las tensiones.

¿Qué implica eso en la política global? Eso implica, amigos, que un pequeñito país del tamaño de Grecia ha conseguido no solamente esquivar, sino doblar y vencer a la potencia más feroz del mundo: los EEUU. Corea del Norte, con su juego de paciencia y acción práctica, ha conseguido conversaciones con Seúl sin interferencia americana, algo rarísimo.

¿Cómo ha sido eso posible? Gracias a la política socialista de Pyongyang de jamás rendirse a las fuerzas externas que buscan su aniquilación y alcanzar siempre diálogos pacíficos con los hermanos del Sur.

Esa reunión del 9 de enero abre un margen para futuras negociaciones más serias sobre economía y sociedad, quién sabe si eso creará un precedente para que las familias separadas por la guerra se reencuentren más veces, como harán los deportistas de los dos Estados.

¡El hecho de esta reunión prueba que el pueblo coreano es uno sólo! ¡Prueba que el Norte y el Sur no son enemigos ni se odian! ¡Todo eso es resultado de años de interferencia brutal y agresiva de los EEUU en la región, todo en busca de la hegemonía de su economía, política y cultura sobre un pueblo con 5 milenios de tradición, de misma sangre, de misma lengua y de misma tierra! Mucha propaganda mediática de guerra que incentiva un odio entre hermanos que no existe en la práctica.

No creemos grandes expectativas de que eso va a resolver todos los problemas y que una “Era de Paz” esté delante nuestra, pero, para unas relaciones tan tumultuosas, cualquier apretón de manos o sonrisa tímida en el rostro es un alivio, ¿no?

Por Lucas Rubio

Presidente del Centro de Estudios de la Política Songun – Brasil

Corea del Norte enviará una delegación olímpica a Pyeongchang

Corea del Norte enviará una delegación para participar en los Juegos Olímpicos de Invierno en Pyeongchang (Corea del Sur), según informan los representantes de ambos países tras la reunión de ayer 9 de enero. Además de eso, decidió reabrir – a petición de Seúl – la “línea roja” de comunicación entre los militares, siendo la primera vez en dos años que se retoman los debates de alto nivel.

Esta ha sido la primera reunión entre los dos países desde 2015, y ha tenido lugar en la Zona Desmilitarizada de la frontera intercoreana, en el pueblo de Panmunjom.

En la delegación, que participará en los JJOO entre el 9 y el 25 de febrero, estarán presentes atletas, oficiales y animadores de los vecinos del Norte. De acuerdo con una nota divulgada por el Gobierno surcoreano, el grupo también incluirá deportistas de taekwondo y “representantes artísticos”.

Los representantes de Seúl propusieron que se retomen también los reencuentros entre familiares separados por la Guerra de Corea (1950-1953) y que la Cruz Roja supervise el reencuentro que sería realizado en febrero. No obstante, no hubo una decisión firme sobre esas resoluciones.

Más allá de la esfera deportiva, Seúl pidió a Pyongyang que realice “cuanto antes” una reunión de alto nivel “entre militares” con el objetivo de “eliminar o reducir los riesgos de los errores de validación”, amainando la tensión en la Península Coreana.

La reaproximación entre los dos gobiernos ocurre después de que Kim Jong Un, en su discurso de Año Nuevo, afirmara que desea “todo el éxito” para el evento deportivo a realizarse en el país vecino y que pensaba en enviar una delegación al país.

A colación de esta apertura, Corea del Sur invitó a representantes norcoreanos para tener una reunión de alto nivel sobre el tema y, tras más de dos años, las conversaciones entre los dos lados han sido retomadas.

También el Comité Olímpico Internacional (COI) hizo una excepción debido a este caso, ampliando el período de inscripciones olímpicas.

FUENTE: “Solidariedade á Coreia Popular” (Brasil)